papá
Tengo la certeza de que no es un sentimiento de odio, que en el fondo es un sentimiento de amor y tristeza por la otra persona, combinado con desilusión y a la vez destellos de esperanza porque el otro cambie. Que tenga esos detalles que nunca tuvo, sin recuperar lo perdido, pero mirando hacia adelante y viviendo lo que queda juntos. Dando la oportunidad de dejar de lado todo lo malo, de sanar esas heridas que un día te atormentaron y únicamente son posibles de cicatrizar perdonando...
El perdón es tan necesario; a veces no significa olvidar, a veces significa paz y tranquilidad mental. Hay que agradecer también y mirar esas cicatrices con orgullo, porque te recuerdan siempre el camino que pasaste, y te hacen ver hasta donde llegaste.
A veces siento ese odio, y me desespero por sentirlo, por tener sentimientos negativos hacia él... hasta que me pido perdón a mi misma, me doy cuenta que las cosas pasan por algo y gracias a eso soy quien soy. Aunque hay millones de cosas que no entienda, rezo porque encuentre la paz algún día. Sí entiendo que no somos todos iguales y agradezco que así sea, porque tengo el ejemplo perfecto que no quiero seguir. Puedo afirmar que el corazón puede mucho más que la sangre, y esa familia es mucho más valiosa que todo, porque más allá de la sangre, compartís valores, amor, costumbres, y eso es invaluable. Hoy tengo todo lo que necesito para ser feliz, tengo la suerte de tener una madre increíble, que por más que a veces tranquemos, la amo como a nadie y agradezco todos los días de mi vida tenerla. Deseo que él también encuentre su felicidad, a su manera y con su familia, y que sus demás hijos tengan la capacidad de perdonarlo, no por él, sino por ellos y su propia calma.
“...hoy no es que rompa cadenas, solo me doy por vencido, y te perdono por todo, por venir y haberte ido.”
El perdón es tan necesario; a veces no significa olvidar, a veces significa paz y tranquilidad mental. Hay que agradecer también y mirar esas cicatrices con orgullo, porque te recuerdan siempre el camino que pasaste, y te hacen ver hasta donde llegaste.
A veces siento ese odio, y me desespero por sentirlo, por tener sentimientos negativos hacia él... hasta que me pido perdón a mi misma, me doy cuenta que las cosas pasan por algo y gracias a eso soy quien soy. Aunque hay millones de cosas que no entienda, rezo porque encuentre la paz algún día. Sí entiendo que no somos todos iguales y agradezco que así sea, porque tengo el ejemplo perfecto que no quiero seguir. Puedo afirmar que el corazón puede mucho más que la sangre, y esa familia es mucho más valiosa que todo, porque más allá de la sangre, compartís valores, amor, costumbres, y eso es invaluable. Hoy tengo todo lo que necesito para ser feliz, tengo la suerte de tener una madre increíble, que por más que a veces tranquemos, la amo como a nadie y agradezco todos los días de mi vida tenerla. Deseo que él también encuentre su felicidad, a su manera y con su familia, y que sus demás hijos tengan la capacidad de perdonarlo, no por él, sino por ellos y su propia calma.
“...hoy no es que rompa cadenas, solo me doy por vencido, y te perdono por todo, por venir y haberte ido.”
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